Cirugía refractiva: Lentes intraoculares

¿Qué es?

La cirugía refractiva con lentes intraoculares es un procedimiento destinado a corregir defectos visuales como miopía, hipermetropía, presbicia y astigmatismo, permitiendo a los pacientes reducir o eliminar su dependencia de gafas o lentes de contacto.

Existen dos tipos principales de lentes intraoculares utilizadas en estas cirugías:

  • Lentes fáquicas: Se implantan sin extraer el cristalino natural, ubicándose delante de él. Son ideales para pacientes jóvenes (menores de 40-45 años) y ofrecen la ventaja de ser una técnica reversible. Estas lentes pueden corregir hasta 18 dioptrías de miopía, 6 de astigmatismo y 10 de hipermetropía, dependiendo del espacio disponible en el ojo. 
  • Lentes pseudofáquicas: Reemplazan al cristalino, ya sea porque ha perdido su capacidad de enfoque (como en la presbicia) o se ha vuelto opaco (como en las cataratas). Pueden corregir hasta 35-40 dioptrías de miopía y hasta 20 de hipermetropía. 

Además, existen diferentes tipos de lentes intraoculares según las necesidades del paciente:

  • Monofocales: Proporcionan un único punto de enfoque, generalmente para visión lejana, corrigiendo hipermetropía o miopía, pero no presbicia ni astigmatismo.
  • Premium de rango extendido: Ofrecen excelente visión de lejos y a distancias intermedias, ideales para personas con un estilo de vida activo que desean reducir el uso de gafas en actividades cotidianas.

 

  • Tóricas: Corrigen astigmatismo además de otros defectos refractivos.
  • Trifocales: Proporcionan visión nítida a distancias cercanas, intermedias y lejanas, siendo una solución avanzada para pacientes que buscan independencia de las gafas en todas las distancias. 

La decisión sobre el tipo de lente a implantar debe tomarse en conjunto con el oftalmólogo, considerando las necesidades visuales y el estilo de vida del paciente.

El proceso de la cirugía es rápido y generalmente indoloro, ya que se utiliza anestesia tópica. En la mayoría de los casos, la recuperación es rápida, especialmente en las técnicas LASIK y SMILE, con una mejora casi inmediata de la visión. Sin embargo, en el caso de PRK, la recuperación es más lenta y puede tomar algunos días. Tras la cirugía, se recomienda seguir cuidados postoperatorios para asegurar una correcta curación y resultados óptimos.